Etiquetas para aplicar sobre superficies congeladas

El almacenamiento criogénico y de congelación para muestras delicadas puede presentar algunos desafíos. Las muestras que deben ser almacenadas en fríos extremos necesitan ser etiquetadas cuidadosa y apropiadamente para mantener la integridad de la muestra, pero hacer que las etiquetas se mantengan adheridas en estas condiciones puede ser complicado.

Tanto los tubos de ensayo como las etiquetas criogénicas y de congelación deben resistir el nitrógeno líquido y bajas temperaturas de hasta -196°C y otros químicos de laboratorio. Estos son ambientes extremos que no todos los tubos y ampolletas están diseñadas para soportar, sin mencionar las etiquetas y códigos de barras que están en su superficie exterior.

Las etiquetas están siendo aplicadas sobre superficies congeladas

Las etiquetas criogénicas están hechas para soportar fríos extremos. Sin embargo, eso no significa que se puedan aplicar sobre cualquier superficie. Muchas etiquetas criogénicas dicen que pueden ser aplicadas sobre superficies congeladas, y aunque al principio sí se adhieren, problemas pueden surgir más adelante en sus procesos si no prepara bien la superficie.

Cuando las muestras están congeladas se forma una capa de escarcha sobre la superficie del contenedor. Mientras que esta capa está sólida se puede pegar la etiqueta pero no es buena idea. Cuando se hace de esta forma no se está aplicando la etiqueta directamente al contenedor, sino sobre una capa delgada de hielo. Esto significa que hay una capa de agua entre el adhesivo de su etiqueta y el contenedor de su muestra y cuando esta capa se derrite, el adhesivo pierde agarre causando que la etiqueta se desprenda.

Una solución sencilla a este problema es quitar la escarcha de los tubos antes de aplicar la etiqueta. Esto removerá el agua de la superficie antes de que la muestra se almacene de nuevo, permitiéndole así a la etiqueta adherirse a una superficie seca y tener más probabilidades de permanecer en su lugar.