Etiquetas de vino: ¿un nuevo campo para los diseñadores?

Tal como lo demuestra el estudio realizado por wine.net la mayoría de los consumidores escogen el vino por la etiqueta. No es de extrañar, ya que una etiqueta puede sugerir y decir mucho de un vino: puede hacer que parezca muy caro (aunque no lo sea), que parezca fresco o moderno, o sugerir un determinado sabor.

El consumo de vino en todo el mundo sigue en aumento. Sobre la base de la información recopilada en 30 países, que representan el 84% de la producción mundial de vino, en 2020 se alcanzaron los 262,2 millones de hectolitros (Mhl).

Se están popularizando cada vez más especialmente las pequeñas bodegas y los vinos de producción natural y ecológica, por lo que también se está incrementando la selección en las tiendas o supermercados. A un productor de vino le interesa destacarse para llamar la atención del consumidor, pero también presentar su vino con sus mejores galas, contar una historia y, lo que es más importante, lograr que quieras probar su vino.

Etiquetas de vino: los clásicos

Muchas bodegas tradicionales siguen queriendo presentarse con un estilo antiguo, con un aspecto vintage que transmita la idea de un vino de alta calidad. Esto se refleja en el diseño de su etiqueta: una fuente que representa la caligrafía manual sugiere un producto añejo y, por tanto, tradición. En estas etiquetas se suelen encontrar ilustraciones de la propia viña y letras creadas mediante láminas doradas o estampación en caliente, que aportan a la botella un cierto aspecto de caro.

Etiquetas de vino: el diseño moderno:

Diseñar una etiqueta para un vino con elementos gráficos, fuentes contemporáneas, formas abstractas y colores o figuras asimétricas captará la atención de un amante de los vinos. Puede resultar muy inesperado y es una estupenda manera de lograr que los consumidores se interesen por un nuevo vino, o de renovar el interés por una marca de vino ya conocida.

La etiqueta también transmite información que, en función del país de origen, incluso es obligatoria por motivos legales y normativos. Además de la información normativa, también es crucial la redacción de la etiqueta: aquí es donde puedes describir el vino, su región de origen y el productor. Este texto es tan importante como el mensaje que figura en un cartel publicitario: es donde la marca puede apelar a sus consumidores.